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El que advierte no es traidor

12 de Noviembre de 2014 Leído 866 veces

La empresa pública Aguas de Burgos construirá por fin unos nuevos depósitos en Cortes, así como un anillo de abastecimiento de la ciudad. Y digo por fin, porque la idea de esta inversión es antigua: el primer anteproyecto data del año 2006. Desde entonces, el anteproyecto ha sufrido cambios, pero nunca hasta ahora había existido la determinación de hacerlo realidad, debido al alto coste de esta infraestructura, y a que, aunque es esencial para la ciudad a largo plazo, no responde a ninguna necesidad urgente.

La oportunidad surgió a mediados del 2013, cuando se liberaron fondos europeos que se iban a dedicar a otros proyectos, y el Ministerio de Medio Ambiente, a través de AcuaEs, dio el visto bueno a que financiaran este, con un 80% de los casi 39 millones de euros de su coste. Solo había una condición: que la obra terminara antes de que acabase 2015. Sin embargo, según AcuaEs, la fecha de finalización prevista en estos momentos es el 31 de marzo de 2016. Por lo tanto, perderemos la subvención sobre todo lo invertido fuera de plazo: doce millones de euros, según estimaciones de la propia Sociedad de Aguas; sobrecostes por falta de diligencia del equipo de gobierno que habrá que sumar a esos ocho millones ya previstos.


Así, Aguas tendría que invertir veinte millones de euros, que no tiene, en este proyecto. Y no los tiene, porque el PP le sustrae cuatro millones al año para transferírselos al Ayuntamiento y allí gastárselos a su antojo. Pero esta es otra historia. El caso es que tendría que pedir préstamos, que pagaría el ciudadano a través de la tasa de agua. Por eso tendrá que subirla, tal y como ha reconocido la propia presidenta de la Sociedad. Pero no se preocupen, que no será en año electoral. Después de aumentar un 60% la tasa en los últimos tres años, en el 2015 cogerán fuerzas para volver a incrementarla durante los años siguientes, si ustedes se lo permiten con su voto.


Dirá el PP que nos tendríamos que dar un canto en los dientes. Que no teníamos nada y ahora tendremos una subvención del 50%. Pero que no nos engañen: realizar esta inversión sin financiación externa no era una opción a corto plazo. Exigimos que el alcalde reaccione y, o bien acabe el proyecto a tiempo, o bien consiga una prórroga en los plazos. Si no, hará pagar a los burgaleses, una vez más, su mala gestión.