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Cascos, Herrera y Aparicio festejan los cuatro años de perjuicios causados a los burgaleses como consecuencia de su descoordinación y desinterés

17 de Diciembre de 2003

Cascos, Herrera y Aparicio festejan los cuatro años de perjuicios causados a los burgaleses como consecuencia de su descoordinación y desinterés

Los representantes del Partido de la Propaganda van a celebrar mañana un acto propagandístico con la colocación de la primera piedra de la variante Oeste.

Esta puesta en escena es vergonzosa y rechazable no sólo por la manipulación de la administración pública que supone este abuso de Cascos y Herrera de colocar primeras piedras de obras ??normales? en cumplimiento de sus obligaciones, sino porque, en este caso, se pretende celebrar un acto cuando los tres dirigentes del PP debieran reconocer su fracaso en la gestión pública y su desinterés por los problemas de Burgos. En el año 1994, la Junta de Castilla y León asumió la realización del proyecto de la variante Oeste para dar continuidad al trazado de la autovía León Burgos uniéndola a la circunvalación de la ciudad. Este proyecto incluye los accesos a Villalvilla y la conexión con el polígono industrial de Villalónquejar. Los trabajos técnicos fueron planificados con el horizonte temporal de ejecutar la variante Oeste al mismo tiempo que el último tramo de la autovía León Burgos, de tal manera que quedara unida al nudo del Landa. Por ello, el estudio informativo fue aprobado definitivamente en el ano 1998 procediéndose a la redacción del proyecto de construcción que se terminó a finales del año 1999 con la finalidad de iniciar las obras en el año 2000. Sin embargo, la descoordinación, falta de diálogo y sumisión de las autoridades del PP de Burgos a los intereses de Cascos y el PP nacional han hecho que este proyecto haya sido objeto de olvido durante 3 años, ocasionando graves problemas al municipio de Villalvilla y a la ciudad de Burgos. La puesta en servicio de la autovía León Burgos finaliza su trayecto en un embudo que provoca continuos accidentes, encajona el tráfico en vías de escasa capacidad que transcurren por el centro de la ciudad y saturan los viales del polígono de Villalonquéjar. Pero, además, el PP de Burgos y la Junta de Castilla y León se han plegado sumisamente a los dictados de Cascos abandonando la defensa de los intereses de la región. En todas las conversaciones, se partía del supuesto de que esta obra iba a ser financiada exclusivamente por el Ministerio de Fomento, ya que forma parte de la Red de Interés General del Estado. Sin embargo, los dirigentes de la región claudican y asumen el pago del 50% del coste de construcción de la variante y el 100% de los accesos al polígono industrial de Villalónquéjar. En estas condiciones, es comprensible que Cascos quiera celebrar este monumento a su ineficacia acompañado de los sumisos Herrera y Aparicio que le han ahorrado unos buenos cientos de millones que serán pagados a costa de los castellanos y leoneses. Será que Herrera y Aparicio consideran que en esta región estamos sobrados de recursos y tenemos las mejores carreteras de España.